El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante.


Romance, pasión, violencia, sangre, venganza y misoginia son las principales cosas que podemos apreciar en El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante, una película británica de 1989 dirigida por Peter Greenaway. Este director originalmente realizó sus estudios en artes plásticas especialmente en la pintura, es por eso que podemos ver dentro de la película un enorme cuadro que llena toda una pared del restaurante en donde se desarrolla.

El título de este filme nos adelanta un poco la de historia que se desarrolla, sin embargo no es la típica película sobre traición y engaños que podemos encontrar en cualquier sala de cine hoy en día, es una producción surrealista que narra la historia de Albert Spica, un hombre (el ladrón) que disfruta de humillar y tratar mal a las personas en especial a su mujer, así como de la comida de su restaurante “La Holandesa”, que es encabezado por un gran chef francés. Todos los días Albert come en su restaurante con su esposa Georgina y sus amigos, es en una de las comidas en donde desde su mesa, Georgina mira a un hombre comiendo solo y leyendo, después de intercambiar miradas se encuentran en el baño y es ahí en donde empieza la historia de su romance clandestino.

En toda la película se ven 5 escenarios principales que son la cocina, el restaurante, la calle, el baño y la biblioteca. En el filme se pueden ver una gran cantidad de simbolismos, tal es el caso de que cada uno de los escenarios tiene un color específico, el primero que aparece es la calle, con tonos grises y azules, es un lugar frío y solitario en el cual daría miedo encontrase solo, además de que tiene una pendiente inclinada hacia la entrada del restaurante que podría tomarse como el descenso hacia un lugar lleno de pecados, es como bajar al infierno.

La cocina tiene un color verde, es un lugar neutral y se podría decir que tranquilo, es en donde tienen la mayoría de sus encuentros amorosos Georgina y su amante que se esconden ahí con el apoyo del cocinero y de los demás empleados, es en donde se encuentra el niño que parece y canta como si fuera un ángel, es la representación de la inocencia entre tantas personas que carecen de ella. Después de la cocina está el restaurante con sus tonos rojizos y algunos toques de negro y blanco, es ahí en donde podemos apreciar la mayor cantidad de violencia y la ira de Albert. El baño tiene un color blanco, que representa la tranquilidad y la pureza, es para los dos amantes la representación del paraíso en su primer encuentro, también se puede apreciar un toque de luz roja que es la pasión entre los dos. Por último la biblioteca tiene un color amarillento acompañado de otros tonos cafés que dan la sensación de cercanía y de calidez, ya que se convierte en su guarida.

También podría considerarse algo alusivo a los niveles del infierno que presenta Dante Alighieri, la calle y la pendiente serían definitivamente la entrada, la cocina podría ser considerada el limbo que Dante considera el ligar de los no bautizados pero podríamos tomarlo como el lugar de las personas que no cometen ningún pecado, sólo están ahí porque es el lugar en donde trabajan aunque por eso podrían ser considerados cómplices de la tiranía de su jefe. Los lugares de la en dónde se esconden Georgina y su amante para encontrarse podrían ser considerados el siguiente nivel, el de la lujuria y el restaurante engloba varios niveles en uno que serían el de los glotones, avaros y pródigos, iracundos, herejes y violentos. Finalmente el baño que da inicio a todo sería la sede de los dos últimos niveles el de los fraudulentos y el de los traidores.

La psicología del color esta muy bien cuidada en cada uno de los escenarios mencionados, todo lo que hay en cada uno de ellos sigue la misma paleta de colores, incluso la ropa de los protagonistas cambia de color para combinar con su entorno al cambiar de escenario. Otro simbolismo interesante es la mesa en donde se sientan todos a comer siempre, es una imagen que recuerda un poco a La última cena de Da Vinci.

El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante, es considerada una tragedia debido a las situaciones tan desafortunadas que se presentan a lo largo de la historia, también de podría decir que tiene algunos toques de humor negro como en la escena final cuando Georgina le pide a Albert que se coma a su amante y le dice que coma el pene, que ya sabe en donde ha estado. En algunas partes tiene un poco de terror, ya que como en las películas propias de este género siempre hay una persona que quiere dañar a los demás, que en este caso es Spica, y siempre los demás tratan de huir de él porque temen que al encontrarlo les haga daño.

La situación de Gran Bretaña en la época en la que fue lanzada la película era de crisis en cuánto a la economía, ya que presentaba bajas tasas de crecimiento después de haber sido una potencia económica, y fue en 1979 cuando Margaret Tatcher se convirtió en la primera ministra. Podemos darnos cuenta como tanto en la realidad como en la trama de la película sobresale el poder femenino, ya que en las dos situaciones es una mujer la que toma el control de la situación y la resuelve, aunque utilizando métodos cuestionables para muchos.

Además de ese elemento en común con la realidad de la época, este filme tiene elementos en común con el teatro, lo más notorio son las cortinas que se encuentran en cada punto donde termina un escenario y empieza otro, estas nos recuerdan a los telones en los escenarios de teatro que se cierran y abren para cambiar el lugar en donde se desarrolla la trama. También la iluminación es propia de una obra teatral, en la que la mayor fuente de luz viene desde el techo e ilumina directamente a los personajes, mientras la utilería que está al rededor se mantiene un poco en las sombras sin perderse del todo, además de las actuaciones en ocasiones muy marcadas tan características de las representaciones teatrales.

La música es un elemento muy importante en esta obra ya que se le da un mayor énfasis a las situaciones que se presentan y guía al espectador a encontrarse con los sentimientos que tienen los personajes en ese momento, en especial la angelical voz del niño que trabaja en la cocina.

Es una película que vale la pena ver, tiene muchos elementos que resultan muy interesantes y siendo una obra surrealista considero que cada quien podría darle un significado diferente a cada uno de ellos. No es una película recomendada para menores de edad debido a su contenido un tanto sangriento y a las escenas con desnudos, además de una escena final grotesca, no tanto por el contenido visual pero si por lo que representa que es el canibalismo. Seguramente es una película que te será difícil de olvidar, te haya gustado o no.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s